Nos mudamos al apartamento de la playa de nuestros padres y allí mismo me follé a mi hermanastra en la cama doble

Ahora soy el hermanastro de esta bonita rubia, y resulta que nuestros padres tienen un apartamento en la playa a donde nos mandaron porque en casa ya no cabía más gente. El único problema era que el sitio solo tenía una cama doble y nos tocó dormir provisionalmente juntos. Pero cuando ya estábamos acostados, se me metía en el cerebro el perfume de esa hembra tan atractiva que tenía a mi lado, con muy poquita ropa, tan caliente y suave… Primero me hice el distraído al ponerle el brazo encima, pero sin poder contenerme comencé a acariciarla, y como noté que ella no se sentía incómoda, al final me empecé a calentar y ella notó mi verga dura contra su espalda. Aquello fue el detonante de que nos quitáramos la ropa y comenzáramos a follar, sin preguntas, sin remordimientos por el hecho de ser ahora hermanastros. Los dos estábamos cachondos y necesitábamos restregarnos hasta corrernos.